El día de clausura llegó y con ello miles de lágrimas y abrazos se hicieron presente en la noche, donde nuestros sabinilleros recordaron todos los buenos momentos y los nuevos amigos que han hecho en el camino.

Cada uno de los días de este turno, fue más divertido que el anterior, donde siempre habían cada vez más ganas de realizar las actividades.

Las noches para ellos también fueron muy especiales, ya que el baile, la felicidad y las ganas de ganar se hacían notorias en las veladas nocturnas.

Y así, el día de salida de los niños, los sabinilleros se pusieron a realizar las últimas despedidas, los últimos abrazos y las últimas fotos.

¡Muchas gracias turno 5!