Anoche el Campus Sabinillas se despidió de las sonrisas y de las alegrías que nos ha dado este maravilloso tercer turno, donde la velada de clausura hizo saltar más de una lágrima de felicidad a nuestros jóvenes sabinilleros.


Este tercer turno jamás olvidarán los buenos momentos de las yincanas y veladas nocturnas.

Los momentos competitivos y de compañerismo con las actividades también fueron una parte importante durante el desarrollo de estos diez días.

Y tras este maravilloso turno donde la felicidad emanaba a raíz de la sonrisa de cualquier niño o niña, llega a su fin entre abrazos este magnífico tercer turno.
