La Fundación Unicaja amplía el horario de la exposición del Belén Napolitano elaborado por el escultor e imaginero gaditano Luis González Rey, compuesto por más de 70 figuras de gran calidad artística, que el pasado lunes inauguró en el Centro Unicaja de Cultura (CUC) de Cádiz. Debido al éxito de visitas, más de 2.500 personas lo han visitado ya, esta exposición, que permanecerá abierta al público en el CUC de Cádiz hasta el próximo 8 de enero, amplía su horario durante los fines de semana. Así, la muestra permanecerá abierta en horario de lunes a viernes de 11,00 a 14,00 horas y de 18,00 a 20,00 horas. Los sábados y domingos se podrá visitar de 12,00 a 14,30 horas y de 15,30 a 21,00 horas.
La organización de esta exposición se enmarca en el interés de la Fundación Unicaja por la difusión cultural y de expresiones artísticas de calidad y por acercar la cultura y las artes plásticas al gran público, en general, y en Cádiz, en particular.
La muestra que se exhibe en el CUC de Cádiz es uno de los más bellos Belenes Napolitanos, surgido del talento, habilidades y cariño del escultor e imaginero Luis González Rey, conocido en gran medida por sus producciones religiosas y, sobre todo, por la realización de imágenes y diseños realizados para la Semana Santa.
El Belén Napolitano de González Rey cuenta por primera vez con todas sus figuras elaboradas hasta la fecha. Las figuras humanas, protagonistas de las diferentes escenas, están realizadas siguiendo una técnica, al más puro estilo napolitano, que mezcla diversos materiales. Tórax e inicio de extremidades se forman a partir de un armazón flexible de alambre forrado de estopa que permite variar la posición de las figuras.
A este núcleo se añaden piernas y brazos tallados en madera; pero es sobre todo la cabeza, realizada en barro cocido, la que confiere carácter al personaje y, por tanto, necesita de una labor más delicada. Modela también algunas figuras completas que reciben la denominación de “academias”. La búsqueda de realismo condiciona la minuciosidad con la que son policromadas estas piezas, y la incorporación a algunas, sobre todo en las figuras principales, de ojos de cristal.
Por encima de otras técnicas, merece admirar el cuidado con el que se han diseñado y realizado las vestimentas y los accesorios que definen el papel de cada figura en el conjunto. Pastores, gentiles hombres, rústicos, cíngaros, pajes, camelleros… se revisten de acuerdo con su condición social, ofreciendo un riquísimo muestrario de trajes populares o cortesanos de la época, adornados con pasamanería, abotonaduras, hebillas, puntillas… Las figuras femeninas completan su indumentaria con un gracioso repertorio de joyas en miniatura. Junto con los distintos personajes humanos, los animales (bueyes, ovejas, cabras, asnos y caballos) son también indispensables protagonistas de este conjunto.
Es necesario resaltar también los accesorios: instrumentos musicales, cofres y bandejas, frutas y hortalizas, realizados en barro, cera, plata y maderas nobles. El alto grado de minuciosidad con el que están realizados estos objetos los convierte en pequeñas obras de arte y elementos indispensables para lograr la riqueza y fastuosidad del belén.






























































