La Universidad de Almería, junto a la Fundación Unicaja, ha presentado hoy el estudio ‘Variables que influyen en la natalidad y la fecundidad en Andalucía. Análisis longitudinal’. Se trata de una relevante investigación respaldada por Fundación Unicaja que combina datos objetivos con la interpretación directa de todos los factores que condicionan los comportamientos reproductivos, esto a cargo de las mismas protagonistas. El estudio cuenta con el apoyo científico y técnico del CEMyRI, y ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar, desde la Sociología, la Geografía Humana y la Antropología, formado por seis personas. La dirección ha correspondido a Juan Carlos Checa y Montserrat Monserrat, la coordinación ha sido de Fernando Fernández y han participado como autoras también Ángeles Arjona, María José González y Rosa María Mañas.
En el acto de presentación han participado la representante de Fundación Unicaja en Almería, Esther Jerez; la directora del Centro de Estudio de las Migraciones y Relaciones Interculturales de la y catedrática de Antropología Social de la UAL, Ángeles Arjona; el coordinador del proyecto, Fernando Fernández, y los investigadores Rosa María Mañas, Juan Carlos Checa y Montserrat Montserrat.

El estudio determina que la maternidad se ha retrasado y reducido, que no es una elección individual, sino el resultado de barreras estructurales y que existe una gran presión social sobre las mujeres, invitando al rediseño de las políticas públicas.
Checa ha explicado que “el objetivo central ha sido analizar las variables que influyen en esta situación actual de la natalidad, la fecundidad y la fertilidad en Andalucía en 2025, así como su evolución reciente”. “Toda información primaria se ha obtenido mediante encuestas y entrevistas realizadas únicamente a mujeres mayores de 16 años, madres y no madres”, con un total de 1104 encuestas sociológicas realizadas, más una veintena de entrevistas en profundidad, que representan a 3.600.000 mujeres de Andalucía”.
La investigación se estructura en nueve apartados, con una introducción general, un marco teórico, un marco metodológico, análisis demográfico comparado, resultados cuantitativos, resultados cualitativos, unas conclusiones y unas propuestas de actuación. Rosa María Mañas ha sido la encargada de exponer el resumen de todo ese contenido. Ha añadido al objetivo central los de “identificar los factores estructurales e individuales que explicaban el descenso de la natalidad en Andalucía, profundizar en las distintas situaciones de la ‘no maternidad’ y diferenciar entre la que es por elección y la que es por obligación, o en base a ciertas limitaciones, así como analizar las motivaciones y los discursos de las mujeres andaluzas en su planificación familiar”.
Ángeles Arjona ha dado lectura a las conclusiones, comenzando por una esperada: “La maternidad en Andalucía se ha retrasado y reducido y la natalidad no es una elección individual aislada, sino el resultado de barreras estructurales persistentes”. Ha explicado que “la ‘no maternidad’ adopta formas muy diversas”, si bien “la maternidad sigue siendo un proyecto mayoritario, pero redefinido como una elección consciente, afectiva y personal”. Mención aparte por su relevancia tiene “la presión social que se tiene sobre las mujeres que no son madre, que sigue siendo muy significativa en Andalucía”. Como conclusión y advertencia, “la baja intención de tener hijos a corto plazo apunta a la continuidad del descenso en la natalidad”. El contexto también debe tenerse en cuenta: “Hay una ‘reidentificación familiar’, muy novedosa de los últimos 20 años, y se observa un cambio de valores, priorizándose la calidad de vida del hijo y la estabilidad emocional previa a la crianza”. Las nuevas dinámicas de fecundidad “presentan fuertes inversiones económicas, administrativas y legales por parte de las instituciones públicas”.
Los resultados de este estudio aportan como evidencia empírica otras cuestiones, como que las menores tasas llevan a la población andaluza a sustentarse por la inmigración más que por el crecimiento natural. Eso sí, Checa ha matizado que “la tendencia es a igualarse, porque los impuestos que pagan las mujeres extranjeras son los mismos que las españolas, los problemas de guardería son los mismos…”. Los motivos que las mujeres identifican para tener menos hijos de los deseados son la precariedad laboral, el precio de la vivienda y la dificultad de conciliar, suplido en algunos casos por el apoyo familiar. También, el sustrato ‘familista’ está siendo sustituido por procesos de individualización y redefinición de los roles de género, en los que la maternidad no es una prioridad; de ahí que las no madres, como decisión elegida, no son casos anecdóticos. La media actual es de 1,2 hijos por mujer y la edad de ser madre más habitual está entre los 32 y los 33 años.
Las propuestas de mejora que sitúa la investigación son varias, pero pasan mayoritariamente por impulsar políticas integrales de conciliación familiar. Se recomienda seguir modelos europeos donde sí que una intervención política y económica, inversión, que están funcionando porque no hay en estos momentos reemplazo generacional en cuanto al número de hijos por mujer. Ejemplos de ello son facilitar el acceso a la vivienda, la estabilidad laboral, establecer redes públicas de cuidado infantil eficaces, apoyar la maternidad en edades tempranas, reconocer la diversidad familiar y la libertad reproductiva siempre y fomentar la investigación continua sobre los fenómenos de natalidad y fecundidad. Por lo tanto, se trata de rediseñar políticas públicas en ámbitos como la familia, la igualdad, el empleo, la planificación social y la sostenibilidad del sistema de bienestar.






























































