Fundación Unicaja y Cáritas Diocesana Ciudad Real han firmado un acuerdo por el cual la entidad apoyará a la organización en su programa de Atención Primaria, que tiene por objetivo asistir a las personas que se encuentran en situaciones de dificultad, tanto a cubrir sus necesidades básicas, como a realizar acciones que mejorena la inclusión social.
El acuerdo ha sido ratificado por la responsable de Solidaridad Social y Educación de la Fundación Unicaja, Ana Cabrera, y la directora interparroquial de Cáritas Ciudad Real, Consuelo Almodóvar, en un acto que ha tenido lugar en las instalaciones de la de la organización.
Este convenio se enmarca dentro de una línea estratégica prioritaria de la Fundación Unicaja que tiene por objetivo ayudar a las personas en sus momentos difíciles para una reinserción en la sociedad satisfactoria y eficaz.
El programa de Atención Primaria tiene la finalidad de acoger y acompañar a familias en situación de vulnerabilidad, tratando de cambiar la misma y promoviendo la integración, a través de la atención a sus necesidades básicas, urgentes y puntuales, para garantizar su salud. Asimismo, fomenta la participación de estas personas para que sean agentes de su propio desarrollo. Lo hace a través de cinco etapas básicas: la acogida y valoración, el acompañamiento e intervención personal o familiar, la presencia en los barrios, la sensibilización comunitaria y la coordinación y gestión.
Para desarrollar todas estas acciones, Cáritas cuenta con 59 voluntarios que dedican su tiempo a la acogida, el seguimiento, las visitas a domicilio, el trabajo de calle o el desarrollo de talleres educativos, entre otras actividades. También, disponen de un trabajador social y una educadora social, lo que permite asistir a más de 600 familias, que se benefician de este servicio cada año.
Proceso de asistencia
El proceso de ayuda se activa en el momento en que un usuario solicita la asistencia en su centro. Allí se acoge a las personas escuchando sus demandas y su situación personal y familiar. En este punto del programa se tratan de cubrir las necesidades básicas que van desde la alimentación, la ropa y el calzado, así como sufragar los gastos de farmacia, alquileres, suministros de la vivienda y material escolar. Además, se elabora un itinerario a realizar a partir de ese momento, lo que requiere un compromiso por parte de los solicitantes.
Los usuarios no llevan a cabo el proceso solos, sino que en todo momento están acompañados por el personal de Cáritas, pudiendo tratarse de una intervención puntual o de más duración.
Una de las claves del proceso es la presencia de la organización en los barrios, lo que les da la oportunidad de introducirse en su entorno, para luchar contra el aislamiento social de estas personas en situaciones difíciles.
Por último, la sensibilización comunitaria y la coordinación entre el personal que realizan las labores del programa son dos aspectos prioritarios para que las intervenciones concluyan de manera satisfactoria.
Esta ayuda está destinada a personas y familias con ingresos insuficientes para cubrir las necesidades básicas; en paro de larga duración y agotamiento de las ayudas sociales; con insuficiencia formativa y habilidades sociales; sin apoyos ni red social que la sostenga, en algunos casos con enfermedades o discapacidades, viviendo en situación de exclusión; con bajo nivel formativo y escasa cualificación profesional y personas de diferentes etnias y nacionalidades.






























































