El proyecto “4 Vivencias, 4 Experiencias”, impulsado por la Fundación Music for All y seleccionado en las convocatorias extraordinarias del décimo aniversario de la Fundación Unicaja, ha finalizado su recorrido por Andalucía con una acogida muy positiva y un impacto significativo en la sensibilización sobre accesibilidad e inclusión. Durante su desarrollo, la iniciativa ha llegado a 16 centros educativos de Andalucía (dos por provincia, uno en zonas urbanas y otro en zonas rurales) y a dos festivales de música, implicando de forma directa a más de 700 personas.
La propuesta invita a vivir la accesibilidad desde la experiencia. A través de cuatro dinámicas vivenciales, alumnado, profesorado y público asistente a eventos musicales han podido ponerse en la piel de personas con distintas discapacidades, enfrentándose a barreras físicas, sensoriales y cognitivas similares a las que existen en la vida cotidiana. Esta forma de aprendizaje, cercana y emocional, ha generado espacios de reflexión profunda y diálogo, despertando una empatía real y duradera. La diversidad de entornos permitió adaptar las experiencias tanto al entorno urbano como al rural, garantizando que alumnado de distintos perfiles y realidades pudiera vivir la accesibilidad en primera persona.
Los resultados del proyecto reflejan un incremento significativo de la sensibilización hacia la inclusión y la accesibilidad, tanto en el ámbito educativo como en el cultural. Además, las actividades han contribuido a reforzar la conciencia sobre la vida independiente de las personas con discapacidad y la importancia de construir entornos accesibles para todas las personas. La realización de los talleres en festivales de música ha supuesto un valor añadido, al trasladar este mensaje a espacios de ocio y llegar a públicos diversos en un contexto innovador.
Uno de los pilares del proyecto ha sido la participación activa de personas con discapacidad como monitoras de los talleres. Su presencia ha aportado un valor fundamental a las actividades, no solo por la calidad de los contenidos, sino por la oportunidad de conocer testimonios reales y cercanos. Esta implicación ha reforzado el carácter inclusivo del proyecto y ha contribuido a la inserción sociolaboral en los ámbitos educativo y cultural, visibilizando el talento y el potencial profesional de este colectivo.
En conjunto, el proyecto se consolida como una herramienta eficaz, inspiradora y transformadora, que demuestra que la sensibilización, cuando se vive en primera persona, tiene el poder de cambiar miradas y generar comunidades más abiertas, inclusivas y comprometidas.





























































