Esta exposición recoge un total de 24 obras de Antoni Tàpies en una muestra en la que se plantea la relación directa existente entre la obra del prestigioso pintor catalán y la literatura a través de los libros ilustrados, en unas ediciones de bibliófilos que el artista cultivó desde sus comienzos, elaborando casi un centenar de obras
La organización por parte de Unicaja de esta exposición, que permanecerá abierta al público durante casi dos meses, hasta el 8 de Septiembre, en la Casa de la Provincia de Sevilla (Plaza del Triunfo, 1), se enmarca en el interés de la entidad financiera por favorecer la organización de actividades culturales y acercar al público obras artísticas de calidad en su ámbito de actuación, en general, y en Sevilla, en particular
La Fundación Unicaja ha organizado en Sevilla, con la colaboración de la Diputación Provincial de Sevilla, la exposición “Tàpies. Obra gráfica en Libros Ilustrados” que estará abierta al público durante casi dos meses, desde el 5 de Julio hasta el 8 de Septiembre, en la Casa de la Provincia (Plaza del Triunfo, 1). Esta muestra plantea la relación directa existente entre la obra del prestigioso pintor Antoni Tàpies, fallecido el año pasado, y la literatura a través de los libros ilustrados, unas ediciones de bibliófilos que el artista cultivó desde sus comienzos en la obra gráfica hasta la actualidad, elaborando casi un centenar de obras. La exposición se podrá visitar en horario de martes a domingo, de 10 a 14 horas, y de 18 a 21 horas. Los lunes la exposición permanecerá cerrada al público.
La organización por parte de Unicaja de esta exposición se enmarca en el interés de la entidad financiera por favorecer la organización de actividades culturales y acercar al público obras artísticas de calidad en su ámbito de actuación, en general, y en Sevilla, en particular.
La exposición “Tàpies. Obra gráfica en Libros Ilustrados” está compuesta por 24 grabados y la serigrafía impresa sobre tela que proceden del libro “Llull-Tàpies”, que forma parte de la Colección Unicaja, con textos de Ramón Llull seleccionados por el poeta Pere Gimferrer e ilustrado por Antoni Tàpies. Esta obra le llevó a Tàpies trece años de elaboración (1973-1985) por lo que se convierte en el libro, de entre todos los creados por el artista, al que más tiempo le dedicó en su preparación hasta que finalmente fue publicado por las Galerías Taché y Lelong.
El período del que data la obra de Tàpies que se expone en Sevilla, se corresponde con unos años de gran importancia para la cultura española en general y la catalana en particular, pues se trata de un momento socio-político complejo en el que Cataluña reivindicaba, a través de sus artistas, una realidad cultural propia.
Los valores y características de Tàpies se mantienen en su producción gráfica. La fidelidad del artista consigo mismo le llevó a desarrollar una línea de investigación en torno a las técnicas y materiales usados en la obra sobre papel que con el tiempo le proporcionó una gran coherencia al conjunto de su obra.
Antoni Tàpies, fallecido el 6 de Febrero de 2012, nació en Barcelona en 1923, en una familia burguesa, culta y catalanista, involucrada desde mediados del siglo XIX en una tradición editorial y librera que despierta muy pronto en el artista un amor por los libros y la lectura. Progresivamente, Tàpies se dedicó con mayor intensidad al dibujo y la pintura, y acabó dejando sus estudios de Derecho para dedicarse plenamente a su pasión. En la década de los cuarenta ya expuso sus obras, que destacan en la panorámica artística del momento. De formación autodidacta, sus primeros retratos dieron paso a una serie de pinturas de marcado cariz expresionista y de materias muy espesas y pinceladas cortas. A principios de los años cuarenta trabajó en una pintura deudora del surrealismo, en la que aparecen paisajes fantásticos y oníricos, influenciado por Paul Klee y Max Ernst. Fue fundador en 1948, y eje fundamental, del Grupo Dau al Set, una de las primeras y más relevantes iniciativas renovadoras del arte español de postguerra.
En 1953 abandonó el surrealismo y retornó a las investigaciones sobre la materia, iniciadas ocho años antes, trabajando con tierras, grattages, collages, incisiones… empezando a desarrollar su lenguaje personal. Su obra plástica revela, por un lado, la vocación objetual -que ha llevado a parte de la crítica a considerarlo precursor del Arte Povera-, y por otro, una personal asimilación de las culturas orientales y una delicadísima percepción de la realidad.
Paralelamente a la producción pictórica y objetual, Tàpies fue desarrollando desde 1947 una intensa actividad en el campo de la obra gráfica. En este sentido, vale la pena destacar que el artista realizó un gran número de carpetas y libros de bibliófilo en estrecha colaboración con poetas y escritores como Alberti, Bonnefoy, Daive, Dupin, Gimferrer, Guillén, Jabès, Mestres Quadreny, Saramago, Takiguchi, Ullán, Valente y Zambrano, entre otros.
Asimismo, Antoni Tàpies desarrolló una ingente tarea de ensayista que dio lugar a una serie de publicaciones, algunas traducidas a distintos idiomas entre las que destacan “La práctica del arte” (1971) o “El arte contra la estética”.
Coincidiendo con la exposición, la Fundación Unicaja ha editado un catálogo que contiene, además de una reproducción de las 24 obras que componen la muestra, un estudio del libro “Llull-Tàpies” a cargo de Jaime Moreno.






























































